Reflexión · Colombia

¿Cómo avanzar hacia el encuentro de nosotros los colombianos?

En este escrito se esbozan los lineamientos de investigación y reflexión para avanzar en dicho encuentro.

Rasgos de carácter que explican haber superado la prueba democrática de los últimos ocho años.

Superado el experimento democrático más osado de nuestra historia reciente –el de haber llevado a delincuentes reinsertados al Congreso de la República y a la primera magistratura del Estado–, es hora de acordar un proyecto de país donde aporten todos partiendo de nuestras diferentes cosmovisiones1.

No importa que pensemos diferente, tenemos en común querer permanecer en un territorio –emigrar ya no es privilegio de unos pocos–, poseemos lazos familiares y de amistad, trabajamos en dicho territorio. Compartimos música, sufrimos, nos alegramos y gozamos como todos los seres humanos.

Nos solidarizamos ante la tragedia de un terremoto. Poseemos un gran sentido del humor que nos permite sobrellevar las cargas naturales a nuestra condición humana; tenemos una selección Colombia. Estos son rasgos de nuestro carácter.

Lo que compartimos

Territorio  ·  Familia  ·  Amistad  ·  Música
Solidaridad  ·  Humor  ·  Alegría  ·  Colombia
Escena de Cartagena, Colombia
Tomado de Tristanphs
01 · Nuestro carácter

Rasgos de nuestro carácter colombiano

Estos rasgos positivos de nuestro carácter colombiano quedaron en algo opacados por el resentimiento que reinó en los últimos años y para el cual aún no logro encontrar fundamento objetivo.

Todo lo contrario, hallo un argumento que invalida una de las razones que se sostiene lo justifican. En su más reciente libro, Eduardo Pizarro Leongómez lanza una hipótesis sorprendente: la copio textualmente:

“(…) explicar la guerrilla con el argumento de la pobreza es inaceptable. Si bien la pobreza sirve de caldo de cultivo para alimentar numerosas formas de violencia (como la delincuencia ocasional, la pequeña criminalidad y otras), la violencia de carácter político es el resultado, ante todo, de la decisión de un actor (ya sea un partido o un grupo de activistas) para canalizar el descontento por la vía de las armas. No es un parto natural. Es un parto inducido.”

Eduardo Pizarro Leongómez
El fracaso de la paz total, 2026, p. 184. 2

Con otras palabras, los indicadores de inequidad por los cuales nuestra sociedad ocupa los peores puestos no explican la violencia política.

La sufrimos por varias décadas. Les ofrecimos, insisto, a quienes querían el monopolio del Estado a partir de su toma por las armas, su participación en varias ramas del poder público.

Ocho años en que respetamos los acuerdos para que demostraran su capacidad de entender y gobernar el país.

El monte, la extorsión y la violencia no educan para gobernar un país.

02 · El encuentro

Eufemismos que para nada contribuyen a un encuentro

Mal hacemos en emplear eufemismos de “izquierda”, “centro” y “derecha” y otros para atribuir a grupos sociales responsabilidades que recaen sólo sobre los que tienen o tuvieron el poder político en sus manos.

Logo del Congreso de la República de Colombia
Tomado de Wikipedia
03 · Democracia

Lo que implica ser un político auténtico

Se espera que en el juego político existan diferentes cosmovisiones. El verdadero político se conoce y distingue porque logra reconciliar dichas diferencias y avanzar en un proyecto que jalone el entusiasmo de la mayoría de los ciudadanos.

En cambio, un proyecto que sólo apasione por odio y resentimiento está condenado al fracaso. Estas pasiones humanas no tienen la enjundia para jalonar a una población por mucho tiempo.

Una pausa en la trocha

En la vida democrática es indispensable la existencia de diferentes cosmovisiones.

En la vida democrática, insisto, es indispensable la existencia de diferentes cosmovisiones. Donde estas ofrezcan diferentes modelos para superar los problemas.

Modelos, ojalá que probados en contextos semejantes al nuestro y si no, al menos con el seguimiento honesto de indicadores que señalen los modos de ir corrigiendo los cursos de acción emprendidos.

Somos seres de carne y hueso, no dioses.

Luego si creemos en la coherencia de un modelo teórico, lo aplicamos. Pero si no logra los resultados esperados debemos hallarnos dispuestos a reconocerlo.

Con otras palabras, tener la humildad suficiente para corregir el curso de acción emprendido.

En política pública la imposición de un curso de acción equivocado es lo que lleva no sólo al desasosiego de corto plazo de la población, sino al perjuicio general del bien común de la sociedad como un todo.

El error no se mitiga, con el fin de callar las protestas, con la entrega de subsidios indebidos a la población no merecedora de ellos.

Imagen incluida en el artículo
Tomado de Facebook
04 · Reflexión

El resultado de la desmoralización de las FFMM

Lo que no se presta a debates es que el resultado de nuestro insólito experimento democrático es haber terminado como el principal productor y exportador de cocaína del mundo.

Producción y tráfico iniciado mucho antes de dicho experimento. Durante este el área aumentó en un 50%.

Esto nos relaciona con redes internacionales criminales que, en cambio, sí explican hechos de hallarse parte de la población rural y urbana hoy sometida a algún tipo de extorsión –desde el vendedor ambulante de la esquina hasta los grandes industriales tanto de la ciudad como del campo–.

05 · Hacia el encuentro

Hacia un nuevo relato de nuestra historia reciente

La afirmación de Pizarro invita a un nuevo relato de nuestra historia reciente y a desbrozar el panorama de conflictos ideológicos supuestamente irreconciliables que tanto daño nos han hecho.

Esto con el propósito de hallar aquellos elementos de encuentro que nos permitan superar la polarización que caracteriza la vida política del país.

Esta en lugar de cumplir su propósito de limar las asperezas entre la población con el fin de hallar una identidad común, polariza a la población.

En el pasado auspiciada por la membresía a grupos políticos, en el presente por la demagogia de figuras populistas.

Para seguir pensando

La conversación continúa

Surgen varios interrogantes que pueden guiar nuestra reflexión:

01
¿Existe una idiosincrasia que distinga al colombiano?
02
¿Y si sí, es factor de encuentro y si no, por qué no?
03
¿Qué valores serían rescatables de una historia no sesgada? No sesgada por la leyenda negra, la historia convencional que atribuye heroísmos a gestores de posteriores partidos políticos, la reciente cultura WOKE, etc.
04
¿La polarización actual tiene algún fundamento objetivo?
Nota conceptual

¿Qué entendemos por cosmovisión?

Una cosmovisión es la manera en que una persona, un grupo o una cultura ven, entienden e interpretan el mundo y el universo que los rodea. [ 1, 2 ]

¿Qué incluye una cosmovisión?

  • Creencias: Ideas sobre el origen de la vida y del universo.
  • Valores: Lo que se considera bueno, malo, correcto o incorrecto.
  • Lugar del ser humano: El papel que tenemos en la naturaleza y la sociedad.
  • Forma de vida: Cómo nos comportamos y tomamos decisiones todos los días.

Fuentes: [ 1, 2, 3, 4, 5 ]

Tipos comunes de cosmovisiones

  • Indígena: Basada en el respeto profundo a la naturaleza, la comunidad y la conexión espiritual con la tierra.
  • Científica o moderna: Enfocada en la materia, la razón y las leyes naturales que explican cómo funciona todo.
  • Religiosa: Centrada en la existencia de uno o varios dioses y en un orden divino del cosmos.